CATEQUESIS
Nº 7
DIOS ESCOGE A
MOISES PARA LIBERAR A SU PUEBLO
PRIMERO QUE
NADA
- Ambientación
- Acogida
- Oracion:
Oh Dios libertador, te
glorificamos por las maravillas que has hecho siempre y que sigues haciendo hoy
en favor de nosotros, tus hijos. !Cuánto te dolía la situación de tus hijos en
Egipto! Tu amor de Padre no podía tolerar aquella opresión, aquellas
injusticias.
En Moisés escogiste al
libertador adecuado para doblegar los abusos del Faraón. Moisés nos da una idea
de lo que será Jesús, el libertador de Nazaret que nos redime de la principal
esclavitud de todas, el pecado.
Acompáñanos en esta reunión,
abre nuestro entendimiento y nuestro corazón a tu Palabra para que también
nosotros seamos fieles a la Alianza de amistad que hiciste en el Sinaí un día
con tu pueblo y más tarde con todos nosotros en Jesucristo cuando lo
resucitaste de la muerte y le devolviste a la vida. Te lo pedimos por
Jesucristo Nuestro Señor.
Y, ¿COMO ESTUVO
LA SEMANA?
- Compartimos lo que nos
aconteció
- Revisamos el compromiso de la
semana dando gracias si cumplimos y pidiendo perdón por lo que hayamos fallado.
EL TEMA DE HOY
- Ahora tratemos de recordar
algunas ideas del tema que veíamos la semana pasada....
- Comenzamos a conocer la
historia de salvación que Dios, después del pecado de Adán y Eva, echó a
caminar con Abraham, que es para nosotros y lo fue para todo el pueblo de
Israel, el padre en la fe porque confió en la promesa de Dios, que le dijo que
sería el padre de un pueblo grande, a pesar de que él era anciano, como su mujer, y después estuvo dispuesto a
sacrificar a su hijo porque Dios se lo pidió.
- Pues bien comencemos con el
tema de hoy. Seguiremos conociendo la historia de este pueblo, que es, no lo
olvidemos, una historia de salvación porque en ella aparece siempre Dios Padre
apoyando y echando una mano, es decir, salvando al pueblo que fundó Abraham.
Hoy vamos a conocer la parte de esta historia en la que interviene un personaje
importante, Moisés.
IDEAS CENTRALES
- Seguramente que todos
recordamos lo que a este pueblo le aconteció. Ya dijimos que el hambre llevó a
los hijos de Jacob a Egipto. El pueblo se instaló en el país de los faraones y
allí crecieron y se multiplicaron.
- Aquí comienza el segundo libro
de la Biblia que se llama EXODO, y trata de las injusticias que debieron
soportar los israelitas en Egipto, donde eran explotados, y de cómo Dios actuó
en favor de sus hijos llamando a Moisés para que se pusiera al frente de los
hijos de Dios y los liberara de la opresión egipcia.
- Vamos a recordar entre todos
esta parte de la historia del pueblo. ¿Por qué decimos que los judíos eran
oprimidos injustamente por los egipcios?...
- Esa explotación en el trabajo
y los crímenes contra los niños de las mujeres judías dolió a Dios Padre mucho
y no podía tolerar tanta maldad. Por eso Dios pensó en un plan para liberar a
su pueblo de aquella situación. Y para llevar a cabo ese plan escogió a un
personaje llamado Moisés, para que fuera él quien liderara a los israelitas y
los sacara de Egipto y los condujera hasta una tierra que Dios había pensado
darle a ese pueblo.
- En el Exodo se nos cuenta un
diálogo que tuvieron Dios y Moisés y en el que el Padre le hace saber a Moisés
el dolor que siente viendo sufrir a su pueblo. Vamos a leerlo; lo encontramos
en Ex. 3,7-13. Se trata del famoso episodio de la zarza ardiendo en el que nos
encontramos con la vocación de Moisés. Leyendo con detenimiento este texto
vemos claramente que:
a) Dios sufre por su pueblo
b) Dios envía a Moisés ante el
Faraón para que libere a los israelitas.
c) Dios promete a su pueblo la
liberación expresada en la posesión de una tierra fértil que mana leche y miel.
d) Ante el temor y el miedo que
Moisés siente de cumplir la voluntad de Dios, Este le tranquiliza diciéndole
que El lo acompañará siempre.
- Pero volvamos un poco hacia
atrás, a los tiempos del nacimiento de Moisés. Al igual que con Juan el
Bautista, en la vida de Moisés también Dios intervino de manera muy especial.
Con eso se nos quiere destacar la importancia de este personaje y cómo Dios lo
tenía destinado para la gran misión de ser el libertador del pueblo. ¿Alguien
recuerda cuál fue la intervención especial de Dios en el caso de Moisés?...
- Sigamos recomponiendo la
historia de este pueblo. Moisés se fue a Egipto y comenzó a ejecutar su misión
reclamando al Faraón que dejara en libertad al pueblo de Israel. ¿Cual fue la
respuesta del Faraón? ¿Y cómo fue la actuación de Dios en favor de su
pueblo?....
- Ya vemos, pues, cómo Dios
actuó en favor de su pueblo. Además de las plagas para doblegar al Faraón, Dios
intervino milagrosamente para que las aguas del mar Rojo se separaran y
abrieran camino a los hijos de Israel para que salieran de Egipto y se vieran
libres de la esclavitud. En memoria de esta intervención de Dios, los judíos
celebraban cada año una fiesta, la más importante de todas. Era la fiesta de la
Pascua, palabra que significa paso. El paso de la esclavitud a la libertad.
- De esta fiesta de la pascua
judía, parte Jesús para presentarnos su Pascua, que es la definitiva, la Nueva
Alianza entre Dios y los hombres. Es nuestra fiesta de Pascua, en la que
celebramos que Jesús pasó de la muerte a la vida cuando resucitó y, así como un
día se corrieron las aguas del mar para que el pueblo de Israel diera el paso
de la esclavitud a la libertad, de esa manera nos abrió también a nosotros el
camino para que pasemos de la muerte a la vida.
- La eucaristía que celebramos
hoy los cristianos es como la pascua judía, sólo que lo que nosotros celebramos
no es el paso del Mar Rojo, que para los hijos de Israel fue el paso de la
esclavitud a la libertad, lo que nosotros celebramos es el paso de Jesús de la
muerte a la vida porque ese paso es la liberación de nosotros, la salvación que
vino a traernos Cristo.
- Como ese paso que Jesús dio de
la muerte a la vida según se nos narra en los evangelio, se produjo el primer
día de la semana, lo que para nosotros es el domingo, es en este día cuando los
cristianos celebramos el día del Señor, el día festivo. Y es esa la razón por
la que los cristianos no celebramos el sábado sino el domingo. Y es por esa
misma razón también que la Iglesia en el primero de sus mandamientos manda a
todos los cristianos que han hecho la primera comunión asistir y participar
activamente con la comunidad en la eucaristía de los domingos.
- Volvamos de nuevo a la
historia de Moisés y de su pueblo. No se habían acabado todos los problemas de
este pueblo. Al salir de Egipto, adonde llegaron fue al desierto llamado Sinaí.
Allí Dios hizo un pacto, una alianza con este pueblo. Dios dijo a los
israelitas por medio de Moisés que si ellos le respetaban a El como único Dios
y cumplían sus leyes, Dios siempre protegería a su pueblo y lo defendería. A
este pacto llamamos la Alianza entre Dios y su pueblo.
- ¿Qué leyes son las que debían
cumplir los judíos en ese pacto que hicieron con Dios?...( LOS MANDAMIENTOS DE
LA LEY DE DIOS).
-Dios no se inventó esos
mandamiento porque le dio su gana, no. Si nos fijamos bien, veremos que son
normas que se caen de la mata, como popularmente solemos decir, y que nos
sirven para que los hombres y las mujeres vivamos en paz y podamos tener una
convivencia fraternal entre todos.
- Imaginemos, por ejemplo, que
no estuviera prohibido matar. ¿Cómo podríamos vivir en paz los hombres si cada
quien tuviera la libertad de atentar contra la vida de los demás? Nuestra vida
sería un caos, verdad? Por eso es que Dios nos propuso el cumplimiento de esos
mandamientos para que así vivamos en paz y le agrademos a El dando cumplimiento
a su voluntad.
- Vamos a ver, todos recordamos
los diez mandamientos?... A ver si nos salen los diez.
QUE NO SE NOS
OLVIDE
- ¿Cuáles fueron las principales
actuaciones de Dios en favor de su pueblo mientras estuvo en Egipto?
- ¿Por qué le dolía a Dios el
sufrimiento de su pueblo?
- ¿En qué vemos que se parecen
Moisés y Jesús?
- En el pacto que hicieron Dios
y el pueblo, ¿a qué se comprometió Dios y a qué se comprometió el pueblo?
- ¿Por qué la Iglesia nos manda
asistir a misa todos los domingos y las fiestas de guardar?
NOS
COMPROMETEMOS
Para el compromiso de esta
semana vamos a proponernos hacer dos cosas. Primero que nada, vamos a examinar
nuestra vida y nuestro comportamiento cotidiano a la luz de los diez
mandamientos. Cada uno se va a fijar
en una falta o pecado que comete con frecuencia y que le impide tener con su
familia una convivencia pacífica de verdad.